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domingo, 5 de enero de 2014

El Puma de la Calle Inca Roca

En el primer recodo de la Calle Inca Roca como quién viene caminando desde la Calle Hatun Rumiyoc se puede apreciar en el muro Inca de estilo Inca Imperial la imagen de un Puma entre las piedras Incas de fina mampostería.


Imagen referencial de Internet (Todos los créditos a sus autores)



Imagen referencial de Internet (Todos los créditos a sus autores)

Este muro se encuentra en la actual Calle Inca Roca, la foto es de un documento de la UNESCO elaborado a raíz de la reconstrucción del Cusco tras el terremoto de 1950, el detalle curioso es que se puede observar un muro Inca de estilo almohadillado (a la izquierda) que fue construido sobre un muro de estilo Inca Imperial que esta a la derecha, hoy todo el muro de mayor factura es totalmente visible y es justamente donde ahora se puede apreciar el famoso muro con un puma.


Imagen referencial de Internet (Todos los créditos a sus autores)

Otras imagen un poco mejor muestra lo comentado líneas arriba, la pregunta es porque los Incas construirían un muro de tipo andén sobre un muro tan bello tan finamente trabajado correspondiente a un Palacio Inca o un Ushnu o adoratorio, quizás la respuesta sea que se trate de un muro de transición posterior a la conquista española para tapar el maravilloso muro Inca que se encuentra en esta zona.



Palacio Arzobispal antes del terremoto de 1950


viernes, 23 de agosto de 2013

Muro de la calle Hatun Rumiyoc


Foto de Eliot Elisofon 1945

Muros del Palacio Arzobispal del Cusco 1945


Foto de la revista LIFE 1945 muros del Palacio Arzobispal del Cusco foto de Frank Scherschel

Balcón en Ajiméz del Palacio Arzobispal ... ¿Que es un ajiméz?

El ajimez o ventana volada, como el pasadizo volado, es un elemento arquitectónico medieval de origen islámico que continuó existiendo en época cristiana, hasta que comenzaron a derribarse en los siglos XV y XVI, primero debido a unas ordenanzas de los Reyes Católicos y luego a la ley de Carlos I de 1530.
Los pasadizos y los ajimeces tienen otra cosa en común: su carácter de construcciones encubiertas, su función de ocultar, de ver sin ser visto.
El ajimez es un saledizo que sobresale del muro ante una ventana o balcón tapado con una celosía, de forma que se puede observar lo que hay fuera pero desde el exterior no podemos ver su interior. Es un término medieval que proviene del árabe al-simasa (ventana).
Según el importante arquitecto y arqueólogo madrileño Leopoldo Torres Balbás, los ajimeces andalusíes tuvieron su origen en construcciones egipcias, las masrabiyyat de la ciudad de El Cairo, unas cajas de madera voladas, cerradas por celosías que los árabes trajeron a España.

Fuente: Arte en Madrid

Foto del Ajiméz del Palacio Arzobispal del Cusco



Destaca en este ajiméz la columnilla en la esquina y las celosías de reminiscencias mudéjares.

viernes, 13 de mayo de 2011

Vista hacia la calle Herrajes



Esta parte de la casona no corresponde con los hermosos muros de andesita de las Hatun Rumiyoc en Inca Roca que flanquean el palacio arzobispal por tres flancos y es que estos detalles son de una reconstrucción de la casona que ocurrieron después del terremoto de 1950, cabe destacar que no fue el terremoto el que destruyo los antiguos muros Incas, los cuales probablemente hayan sido destruidos en una etapa anterior.


lunes, 2 de mayo de 2011

Muros de la Calle Inca Roca

Hace algunos años que un corto derrumbe en las casas montadas sobre el palacio de Hatunrumiyuj, descubrió un muro, cubierto desde los primeros tiempos de la colonia; en esta forma, lo que solo era un lienzo pétreo el que se conocía, hoy ya se tiene el septentrional, el oriental y el austral; poco o nada más se ha hallado.

Fuente: HISTORIA DEL CUSCO (CUSCO COLONIAL) VICTOR ANGLES VARGAS

Muros incas de  Diorita,  impresionante rompecabezas lítico en la Calle Inca Roca.








sábado, 30 de abril de 2011

Don Mario J. Buschiazzo en su libro "Estudios de Arquitectura Colonial Hispano Americana" dice que el Palacio que nos ocupa fué casa de los marqueses de Buenavista y Rocafuerte, que su portada tiene columans francamente barrocas y un bacón angular en ajiméz

En la segunda planta, la hermosa ventana doble con ajiméz, con dos vanos, uno hacia cada calle, limitados en esquina por esbelta columnilla; los arcos están exornados, siguen molduras superiores y culmina en un alerón protector del balcón en esquina. El interior del edificio tratándose de un palacio, es maravilloso.

Columnas Barrocas, el amplio vano rectangular de la puerta principal del edificio, está limitado lateralmente por columnas barrocas adosadas a los baluartes laterales; columnas fingidas (por que son hornamentales, no soportan el peso del edificio) cuyo entablamento culmina en pirámides puntiagudas de cuatro caras.


La famosa piedra de los 12 ángulos simbolo de esta noble ciudad y de el ingenio constructor inca se encuentra en la calle Hatunrumiyoc y forma parte de uno de los muros del Palacio.

Museo de Arte Religioso del Cusco

En un boletín publicado por el Museo de Arte de la Fundación José Orihuela Yábar siendo su director José Lambarry Bracesco, y Administrador José Leton Muñoz, por cortesía de la Compañía Cervecera del Sur del Perú y de Brannif Internacional, se expresa que el sitio y palacio que hoy comentamos es como una síntesis de la arquitectura civil en el Perú, que de palacio pre-hispánico se convirtió en mansión señorial y luego en museo de arte; y además se informa que en tiempos de la conquista, en el sitio vivió el primer obispo que tuvo el Perú, el dominico fray Vicente Valverde, y que también fue morada de su hermana Doña María Valverde, esposa que fué del Mariscal Almagrista Rodrigo de Orgoñez, muerto en combate, en Cachipampa, a manos de los hermanos Hernando y Gonzalo Pizarro.

Posteriormente el inmueble pasó a ser propiedad de Don Pablo Costilla y Gallinato, marqués de San Juan de Buenavista; y más tarde fue morada de la familia Valverde Contreras y Xarabá, Marqueses de Roca Fuerte, quienes dieron al palacio con fondos provenientes del Arzobispado, y el inmueble asumió la calidad de Palacio Arzobispal.

Explica el mismo boletín que en 1966 monseñor Ricardo Durán Arzobispo del Cusco, sintió el deseo de convertir su palacio en algo más provechoso para la sociedad y dando un ejemplo de desprendimiento por parte de la iglesia, se puso en contacto con Don José Orihuela Yábar, ilustre cusqueño, quién a través de muchos años y a costa de sacrificios, había reunido la mejor colección de pintura cusqueña de la época virreinal. El señor arzobispo decidió donar el palacio al pueblo cusqueño, y a su vez el Señor Orihuela Yábar decidió hacer los mismo con su valiosísima pinacoteca.

Se componen de 169 cuadros de pintura cusqueña, una colección de crucifijos de marfíl compuesta de 10 piezas, muebles coloniales, imaginería y adornos diversos. El arzobispado de su parte donó 11 cuadros de pintura virreinal cusqueña; el seminario de San Antonio Abad donó 16 cuadros y el maravilloso retablo barroco, dorado con pan de oro, que se instaló en la capilla del museo y que fue conducido desde la hacienda Huararaypata, propiedad del mencionado seminario. En 1970 se instaló en el museo la sala Diego Quispe Ttito con 12 lienzos  de la colección Corpus Christi, propiedad de la parroquia de Santa Ana.


Historia del Palacio Arzobispal del Cusco

El Palacio arzobispal del Cusco tuvo algunos dueños famosos como es el caso de su primer poseedor nada menos que el padre Fray Vicente Valverde.

El padre Dominico capellán castrence de Francisco Pizarro y Diego de Almagro conquistadores del Perú, personaje principal en el juicio a Atahuallpa, y a la postre primer Obispo del Cuzco y del Perú.

Fue Valverde quién le acercó la biblia al Inca diciendo las siguientes palabras:

“Yo soy sacerdote de Dios y enseño a los cristianos las cosas de Dios, y asimismo vengo a enseñar a vosotros. Lo que yo enseño es lo que Dios nos habló, que está en este libro; y por tanto, de parte de Dios y de los cristianos te ruego que seas su amigo, porque así lo quiere Dios y venirte ha bien de ello; y ve a hablar al Gobernador que te está esperando”

Reaccionando el Inca de manera violenta arrojando las sagradas escrituras ya que al acercar el libro a su odio no pudo escuchar al Dios que hablaba del que predicaba el español, increpándole además por el maltrato hacia unos caciques.


Imagen referencial de Internet (Todos los créditos a sus autores)

La casona luego fue Palacio Pablo Costilla y Gallinato Marques de San Juan de Buena Vista, el cual estaba emparentado con la familia Real de Castilla ya que descendían por parte de sus ancestros "Valverde" de los Infantes de La Cerda, primogénitos del Rey de Castilla Alonso X "El Sabio".

Posteriormente el Palacio paso a la familia Valverde Contreras y Xaraba, Marqueses de Rocafuerte.

Palacio Arzobispal.

Museo de Arte de la Fundación José Orihuela Yabar.